Jueves, 29 de diciembre de 2005
Uno de los grandes pecados de las religiones es el apoderarse de Dios. Este “rapto” llega hasta tal punto que llega a anular algo tan importante como es el amor al prójimo. Si nos fijamos en el Nuevo Testamento – por citar el credo católico, la palabra “amor” aparece 175 veces, y “prójimo” 107. En el Corán no lo se, pero seguro que aparece un buen número también. Y si contamos todos los credos del mundo y les contamos las veces que aparecen las palabras citadas anteriormente creo que usaríamos varias cifras, pero sin embargo....¡ nos cuesta tanto el “otro”! (1) que nos pasamos la vida con mentiras del tipo ... “este es el único dios”, “mi dios es único en indivisible”, “creo en el único y verdadero dios” “solo dentro de mi iglesia hay salvación”....
En el mundo de los seres humanos, estos no son otra cosa que piezas de un rompecabezas que juntas y bien engranadas mueven este mundo, y cada uno de estas piezas ... ¿en que creen?
Los hay que denominamos ateos, es decir los que no creen en Dios, ¿porque? Pues, porque sinceramente consideran que Dios no existe, y nada mas.
Los hay que denominamos agnósticos es decir los que no logran comprender a Dios.
Los hay que sinceramente piensan que Dios no puede ser tan “desastre” que hiciera esto tan mal. Es decir son un tipo de creyentes que están “cayendo” desde el principio del día al fin de la noche, es decir siempre, y nunca encuentra el final de su propio desastre. Dicho de otra manera, caen y siguen en el suelo.
Los hay que creen desde la fe, desde la confianza, pero con “algo” que llaman Religión. Es decir tienen una herramienta con al que morirían de hambre si no la tuvieran.
Los hay que creen desde la fe, desde la confianza pero sin “algo” que llaman religión. Es decir, van por libre.
Los hay que creen lo “que les pide el cuerpo”.
Los hay que - ¡OJO! Son peligrosos – son una “subespecie” de los denominados creyentes. Estos actúan de la siguiente manera. Lo primero que hacen es “el raptar a Dios”. Lo segundo es transformarlo a su imagen, interés y semejanza. Y por ultimo lo imponen como verdadero.
Los hay que, dicen que “tiene que haber algo”, o dicen que sino ¿quien iba a poder crear esto?,
Los hay que sencillamente se remiten a una profesión de fe o religión y una vez allí se lo explican todo sin romperse mucho la cabeza, es decir son receptores de un “mensaje” una media hora a la semana, algún que otro golpe de pecho y listo para la eternidad....
Etc y mas etc, etc.
Y ahora yo, personalmente ¿porque creo? ¿en donde me meto?... si es que creo, o ¿porque no creo? si es que no creo. Pienso unos segundos y me digo ¿acaso es importante creer? ¿acaso es licito y moralmente aceptable para un ser humano “triturarse” los sesos, buscando explicaciones que solo calmarían su ego interno, cuando ahí a veinte metros de mi dulce maravillosa y confortable morada , hay un hermano que necesita de mi? ¿No fue Juan el que en su primera Epístola 4:8 -creo que es esta- el que dijo “El que no ama no conoce a Dios; porque Dios es amor” ?
Si hay un “ojo que todo lo ve” seguro que verá mi perdida de tiempo así como mi triturado cerebro intentando razonar lo irrazonable.
Y si no lo hay, me quedaré con mi triturado cerebro. Pues, por tristeza y vergüenza para este mundo del cual yo soy una de sus piezas, el “otro” que lo es todo, siempre estará ahí, y yo pase a su lado y no lo vi.
“Siempre tendréis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis les podréis hacer bien....”- Marcos 14:7 .... de este si me acuerdo.
1.- Ver el articulo el otro lo es todo del gran Teólogo Leonardo Boff escrito el 26 de Noviembre de 2,004 en http://servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=092 –
Por: bernardino | General | Comentarios (0) | Referencias (0)
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