Lunes, 23 de enero de 2006
Una vez leí en un diario nacional, que la población mundial era, mas o menos de cinco mil millones de personas, y que de estas, cuatro quintas partes pasaban hambre. Es decir cuatro mil millones de personas tenían problemas para comer todos los días, mientras que mil millones, lo que se llama el mundo desarrollado, vivía en tal opulencia que cada vez había mas personas que se morían por enfermedades producidas por, entre otras cosas, la sobrealimentación.
Ayer fui al cine con mi mujer y vimos una película que a grandes rasgos narraba la vida de una monja en la ciudad india de Calcuta. Esta persona, de nombre Teresa, pasó a la historia como Teresa de Calcuta.
No quiero entrar a juzgar la calidad artística de cinta, que no entiendo, ni de la fidelidad de los hechos que narra, que las desconozco en casi su totalidad, las creencias que se tengan, si es que se tienen, etc. ... en el cine había once personas. Y eso, pienso, no tiene que ver con que exista o no una crisis cinematográfica. Me pregunto. ¿Es eso lo que interesa el problema del hambre en el mundo? ¿Es la opción por los pobres, una posibilidad tan insignificante para las personas de nuestro mundo de opulencia, que no interesa siquiera girar la cabeza y prestarle unos minutos de nuestro tiempo? ¿Es la principal doctrina de los grandes movimientos religiosos – el amor al prójimo - algo tan desfasado que ya no merece la pena perder nuestro tiempo en él? O ¿simplemente es una película?
Creo que personas como la que interpreta la protagonista de la película que cito en el párrafo de arriba puso el listón muy alto, creo que es un ejemplo a tener en cuenta, pero no me quiero engañar, puso el listón muy alto. Hoy, después de la emoción que me produjo la película una de las cosas que aun me producían vergüenza era el pensar que, gustos aparte, solo interesó a once.
Por: bernardino | General | Comentarios (0) | Referencias (0)
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